EL FAMOSO Chuito Vela
Jesús María Vela King

Por María Isabel Encarnación.-

Elegante, carismático, intelectual, afable con gran sentido del la honestidad, cuidadoso en su lenguaje, afortunado de la vida. La paternidad y la responsabilidad, son dos palabras que ha llevado a la práctica; Poseedor de una linda familia donde reina el amor.

Jesús María Vela King, mejor conocido como (Chuito Vela), se inicia en los gallos a muy temprana edad, hijo de Rodrigo Leroy Vela (Fallecido) y Nelly King dos grandes padres, su papá, abuelo y bisabuelo desciende de españoles y eran deportistas.

Chuito, desde hace cincuenta años ha estado practicando este deporte en todas sus facetas, fue juez de vallas del club de San Juan, cultivador y artesano de espuelas, criador de gallos finos de pelea, entrena gallos y posee su traba.

Como si fuera poco, este ilustre hombre, ha establecido record en torneos mundiales en la pesca, ha ganado varios torneos internacionales dos en Puerto Rico, dos veces en San Thomas, una vez en Venezuela, convirtiéndose en el único extranjero en ganar esta competencia.

Casado con una divina mujer, María L. Rivera, quien lo acompaña en todos los momentos importantes de su vida.

Expresa, que la selección y las ideas que tiene de lo que son las características deseables, los gallos van tomando una definición de preferencia del criador, algunos pueden ser estilo de peleas, conformación del cuerpo, tipo de cresta, tamaño, color en los ojos, piel, plumas y tener gran habilidad para ser un buen peleador

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Su línea, además de todos los atributos deseables tiene que tener la cualidad de ser elegante, pasearse bonito, si no son lindos los gallos, no los tiene.

Chuito, es accionista y socio activo del club Gallístico de Puerto Rico, considera las espuelas plásticas como el mejor adelanto en los últimos tiempos, aunque entiende que falta por trabajar las medidas para que las espuelas sean más pequeñas y el tiempo de pelea menor.

Califica como pilares del deporte a Rubén Rosado, Llavota, Lic. Juan Thomás Garita, Alejandro y Aniseto Díaz, Dany Juan, Duhamel Colón, y otros tantos que le dan gloria al deporte de los gallos.

Sostiene que en el gallerismo falta mucho por hacer, los gallos se están peleando desde hace más de cincuenta años y los reglamentos fueron diseñados para esa época y las necesidades eran muy distintas a las de ahora, aunque las nuevas leyes amparan unos cambios muy positivos que protegen los intereses de los dueños de gallos en cuanto a las peleas se refiere.

Chuito Vela, un hombre que al pasar una linda tarde en uno de sus lugares favoritos su hermosa traba nos damos cuenta que es poseedor de una profunda convicción cristiana, su vida y trabajo están delineados por esta condición que lo hace ser un gran ser humano de la “ Isla del Encanto”.

Su Línea: Proviene de Rubén Rosado, del Camaguey que venia de los gallos Rabelito del Lic. Juan Thomas Peña Garita.

Su Gallo: “ El mujeriego”, fue el gallo que lo hizo famoso, los hijos de este ejemplar eran buenos así como sus nietos, era un padrote extraordinario.

Cábalas: Expresa que la suerte se hace más viable cuando se logra conseguir el gallo bueno, que posea las cualidades necesarias para un buen combate.

Anécdota: Una experiencia gratificante fue para él cuando su gallo “ Pollito” que era un campeón, peleó con uno de Rubén Rosado y creía que era un jamón para “ Pollito”. El de Rubén mató su gallo cuando recogieron los gallos en el redondel felicito a Rubén y le dijo el mio era buenísimo pero el tuyo era demasiado bueno para el mio, Rubén le contesto, yo te regalo el mio para que tengas uno tan bueno como el que me echaste, y ese gallo fue un padrote excelente.

Mensaje: El que practica este deporte debe comprender que los gallos ganan y pierden, que lo mismo son para disfrutarlos, hacer amigos, e independientemente el que gane o pierda después de cada pelea la amistad de los dueños debe ser la misma o mejor. Recoger el gallo contrario cuando gane o pierda y felicitar al adversario.

 

Entrevista al Sr. Chuito Vela de Puerto Rico.


 

Gallero Soy.com

Fuente Revista D’ Gallos