Las habilidades de atacar del gallo de pelea

En la Antigua Grecia, la lucha entre dos gladiadores era mas que un
arte un asunto de vida o muerte, donde era necesario un
entrenamiento constante de los que se lanzarían a la arenas a defender
su vida. Muchos de esos gladiadores se sometían a un riguroso
programa de preparación tanto física como mental. Estos gladiadores
tenían un entrenador que le indicaba que parte del cuerpo de su
adversario debían atacar primero. En el deporte del pico y las
espuelas, tenemos entrenadores que pueden entrenar a los ejemplares
para que cuando entren al redondel, (valla) luzcan en su mejores
condiciones, pero estos entrenadores contrario a lo que sucedía en la
Antigua Grecia, no pueden indicarle a sus gallos que parte del
cuerpo deben atacar primero, ni como cuidarse del ataque de su
contrario.
Parece ser que la naturaleza se ha encargado de hacer el trabajo que
antes hacían los entrenadores y le ha proporcionado a nuestros gallos la
habilidades necesarias para poder defenderse de los ataques de su
contrario y aquel que logra atacar primero casi siempre sale ganador.
La lucha cuerpo a cuerpo tiene sus complejidades y es por eso que en
los gallos, la pata y el pico son de extrema importancia para el
combate.
Las alas le permiten al animal inclinar la patada a la altura que le
permita agredir a su contrario en la parte más delicada del cuerpo.
Un gallo que concentre toda su energía en hacer que sus patas golpeen
la parte superior de la cabeza, es un animal que casi siempre lograra
ganarse a su contrario a base de golpear a su contrario en la cabeza,
con lo que logra segar a su contrario para luego colocar los golpe
donde el quiera.
Pero si por el contrario un gallo coloca sus patas en la parte del
cuerpo de su contrario los golpes son más efectivos lo que le
permitirá derribar a l contrario en menor tiempo.
Cuando un gallo coloca sus patas en el área comprendida entre la
pechuga (el pecho) y la parte baja de la barbilla, es casi seguro
que se gane a su contrario en la menor cantidad de tiempo ya que los
grandes golpes solo se logran en esta zona del cuerpo del animal.
El bolsón, el golpe de sangre (vomito), el golpe de vaca, el tumbao
de la pechuga o en la cabeza del muslo son golpe que derriban al
oponente con mucha facilidad. Gallos que son golpeado en la parte
de la cabeza, logran completar el tiempo reglamentario de pelea, el
golpe de estebania, la perdida de los ojos y el palo con punta, nos
aseguran el triunfo para un gallo, pues en la mayoría de los casos
estos golpes requieren de un ataque continuo para sacar al contrario
de combate en corto tiempo.
En el juego de pelota el bateador que no sigue la bola con la vista, es
casi siempre un bateador de poco rendimiento, pues si no ve donde va a
golpear la bola es seguro que coloque la bola en territorio de faul o
se ponche.
En los gallos se da casi lo mismo, el gallo que entra a atacar con
la cabeza hacia abajo y sin mirar el cuerpo de su oponente, se expone
al peligro de pagar su error con la vida. Las patas del animal son
colocadas en el área de mayor efectividad y un gallo que tira a su
oponente sin levantar las patas no puede colocar golpes de contundencia
que pueden derribar a su contrario.
El uso de la boca es muy importante en un gallo de pelea, cuando un
gallo muerde a su contrario durante el combate, logra que este se
coloque a la defensiva y se olvide de atacar ya que le coje miedo a la
mordida en la boca, de ahí que muchos galleros cuando ven un gallo
que al pelear muerden la boca de su contrincante dicen que es un gallo
mañoso.
Amigo lector cuando tope sus ejemplares asegurase de observar
detenidamente estos detalles y si su gallo no puede cumplir con
algunas de estas observaciones debe darles más tiempo a sus gallos o
procurar mejorar su línea para que sus gallos tengan posibilidades de
sobrevivir en el combate. Recuerde que la suerte es muy buena, pero
debemos adherirle algunos ingredientes para que tengamos más
posibilidades de triunfar.
Hasta la próxima entrega amigos lectores

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