LA REVOLUCIÓN CUBANA Y SUS GALLOS DE PELEA PDF Imprimir E-mail
Escrito por Dr. Salvador Navarrete Gómez   
Miércoles, 25 de Julio de 2012 14:07

El Coronel Carlos Mendieta que nunca vendía una polla ni gallo.-

El Dr. Constantino Zayas, espectacular y apasionado de los “gallos campanarios” que le criaba Esteban Leal, que honraba su nombre ante miles de pobres y ricos aficionados al Deporte de los Gallos de pelea en La Perla de las Antillas.

Los españoles trajeron los primeros gallos a Cuba, tan es así que Don Lucas Sotolongo le trajo un gallo a José Martí que se lo cuidaba y preparaba su papá, Don Mariano Martí para pelearlo. Ya después, antes de la Revolución Cubana vimos a Fidel Castro Ruz saborear una pelea de los “gallos campanarios” en el Club Gallístico en La Habana.

El Dr. Constantino Zayas fue Médico Cirujano egresado de la Universidad de Cuba; muy competente y estableció los Laboratorios Linner, exclusivo para la ciudadanía. Fue cariñoso y bondadoso con sus amigos y siempre elogiaba la cría de sus gallos, muy buenos como el gallino María Andrea de Chinchín Sierra; también los del Coronel Carlos Mendieta que nunca vendía una polla ni gallo. Cuando llegaba algún aficionado a comprarle, le ordenaba a su gallero lo que tenía que hacer: una polla que mataba metiéndola en una bolsa y le decía al comprador “aquí tienes para que te la comas.”

El Coronel murió porque era de edad avanzada, entonces su familia vendió toda la cría, la cual íbamos a comprar el Dr. Alcibiades Rey Conde y yo, pero nos ganó Gustavo Sánchez. El enlace cordial de aficionados cubanos y mexicanos, fue el incomparable amigo José Espeleta, que fue eslabón de gallos cubanos que iban para Miami donde estaban ya René Valle y Gustavo Sánchez . El amigo Espeleta siempre iba a La Habana y la última vez me trajo un “gallo campanario” como regalo del Dr. Zayas igualito al que tiene en sus manos en el libro “Pasión Galleril”. Espeleta fue un artista para hacer espuelas de gallos y pavos, era tan mexicano que quería más a Miguel Hidalgo que a Hernán Cortés; más tarde fue el intermediario perfecto para que el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz pusiera en libertad al gran criador de “los gallos campanarios”.

En el Club Gallístico de La Habana jugaban los mejores gallos de Cuba y cada año había la pelea del gallo macho que si ganaba le daban “EL BOTÓN DE ORO” que ganó en una ocasión el gallo “EL PERRITO” de Pedrito Oliver y el evento del pollo si ganaba el premio era de los Laboratorios Linner del Dr. Zayas; a cada uno le tenían en su casilla en El Club para que los aficionados los vieran; pero una vez los dueños discutiendo “y calentándose” se hizo la pelea ganando el pollo “EL CAMPANARIO”. Don Diego Trinidad le trató de comprar el pollo a Zayas, pero el le dijo que la dueña era su hija Telma, fue a verla y le dijo que en la Agencia Ford había un coche último modelo que se lo daba por el pollo que ganó y le dijo ella que no: “SE LO REGALO”.

Un día en la Cd. de México fui a visitar a mi amigo José Espeleta, platicándome la situación que sucedió después del triunfo de la Revolución Cubana cuando el Dr. Constantino Zayas cometió un grave error al sumarse con tres elementos de la CIA para asesinar al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz; pero el complot enseguida fue descubierto por el Ejército Cubano, el Dr. Constantino Zayas fue aprendido y estuvo en arraigo en su domicilio con su esposa, que de inmediato fue víctima de una Neurosis. Su hija Telma estaba en Nueva York con una farmacia que le dejaba muchas ganancias, cuando supo regresó a La Habana y de inmediato fue a ver al Comandante Fidel que le entregara enseguida a su madre y se la llevó a Nueva York.

Fidel Castro es un hombre culto y siempre agradece los servicios que recibe en momentos de la adversidad y riesgo de su vida; a mí me consta, pues nos conocimos en la Cd. de México donde yo era Presidente Interino de la Federación Estudiantil Universitaria, cuando llegó con el Embajador de Colombia a invitarnos a un Congreso de Estudiantes Latinoamericanos en Bogotá. Después platicamos de Bogotá, donde sucedió “EL BOGOTAZO”.

No desmayó en su lucha por derrotar a Fulgencio Batista. En el ataque al Cuartel Moncada cayó prisionero y algunos de sus compañeros murieron en el ataque; hubo amnistía de Batista y salieron ellos unos para México y otros para Estados Unidos.

José Espeleta llegó a Rodríguez Clara, lo que no me pudo decir cuando estuve en su casa cuando le compré un gallo jabado a René Valle y me prestó un pollo crestón de la cría del Coronel Carlos Mendieta, de él descendieron “Los Trifinos”. Después me prestó “El Chocolate” que se lo devolví porque daba puras hembras. Entonces me dijo Espeleta en las condiciones en que estaba el Dr. Zayas prisionero y tú eres el único que puedes que Fidel lo deje en libertad.

Fui a México a hablar con el Lic. Miguel Alemán por conducto de mi gran amigo el Gral. Celso Vázquez Ramírez enseguida el expresidente mandó un cable al Embajador de México, quién habló con el Comandante en Jefe y lo puso en libertad. Con eso demuestra Fidel Castro Ruz, que quiere mucho a México y más a Veracruz como José Martí.

Junto a él siempre está mi gran amigo el Comandante Juan Almeida Bosque, muy valiente en la Sierra Maestro y muy culto.

Y a Fidel nadie lo puede negar que es el hombre con más carisma en el mundo. Y se demostró con la última reunión de las Naciones Unidas que votaron a favor de Cuba, 180 países. Yo soy Martiano desde la Escuela Secundaria y hoy proclamo que después de Martí, Fidel. 

Dr. Salvador Navarrete Gómez.


fuente: 
fundacionavarrete.org.mx 
Última actualización el Miércoles, 25 de Julio de 2012 14:20