Rapidez, poder y resistencia PDF Imprimir E-mail
Escrito por freisy   
Lunes, 12 de Enero de 2009 15:40

Se entiende por rapidez la gran velocidad, por lo que un gallo rápido implícitamente es veloz. El carácter de la rapidez reside en el comportamiento general del cuerpo, especialmente nervios y músculos, cuya acción se manifiesta en el movimiento producido por piernas y alas, las cuales deberán trabajar de una manera coordinada, armónica y eficiente, produciendo movimientos instantáneos.

La rapidez se debe manifestar de diferentes formas. Un gallo debe tener rapidez para tomar ventaja desde el principio y en cualquier oportunidad que se le presente; rapidez para continuar combatiendo en el instante mismo en que su patas toquen el piso o en una sola pandeada si esta volando; rapidez para ganarle los golpes a su oponente y para mantenerlos fuera de balance con sus movimientos de esquivación, ataque y retroceso; Rapidez para patear instantáneamente, ya sea por si solo, asido a su enemigo, o bien que su oponente se afiance a el.

Los resultados nos muestran que si la habilidad cortadora está respaldada por una gran rapidez, los resultados son fenomenales. Los máximos beneficios se obtienen cuando el gallo utiliza golpes cortos y rectos de consecuencias mortales. En caso de no hacerlo así, se verá obligado a volar alto, con lo que necesita una fracción adicional de tiempo para pegar, pierde puntería y da tiempo a su enemigo de que lo esquive, todo lo cual puede aprovechar su rival para tirar primero y ganarles los golpes. Si su gallo patea correcta y continuamente, ganando los golpes, usted sabe que es rápido y no necesita para nada poner atención en su aleteo.

Hay personas que cuando topan sus gallos tienden a observar las alas y no las patas, lo que puede llevarlos a cometer errores graves, como con aquellos rebatidores que parecen un huracán y que con su aleteo producen un sonido semejante al de un petate cuando es golpeado.

Al ver sus alas y oír el sonido producido, uno se dice ! Que fenómeno!, sin tomar en cuenta que fueron cero patadas las que acompañaron al aleteo. Si sus gallos son demasiados rápidos para que sus movimientos puedan ser seguidos por el ojo humano, es conveniente tomarles películas para hacer un análisis determinado y minucioso de sus movimientos en cámara lenta.

La experiencia nos indica que las alas generalmente van acompañadas de colas largas y de un plumaje profuso en todo el cuerpo, razón por la que regularmente los gallos más rápidos se encuentran entre los de plumaje abundante.

Hay la creencia generalizada y arraigada de que los gallos fuertes y poderosos no son veloces, que mas bien son lentos y torpes, y lo mismo se opina del gallo pesado. Nada mas erróneo. Hay gallos fuertes como un toro que tienen la velocidad del rayo, mientras que algunos livianos tienen una lentitud desesperante.

La velocidad es una característica muy importante, especialmente en aquellos que pelean con navaja. Sin embargo, hay personas que piensan que un gallo rápido, por este solo hecho debe pelear con arma punzo cortante. La realidad es que la velocidad solo ayuda al mayor rendimiento de esta arma, pero no la define; el arma es definida por el estilo y por el lugar a donde los gallos tiran sus golpes.

Así pues, por muy deseable que sea la velocidad, ella sola no significa nada. Si se quiere obtener un beneficio real, es indispensable que este acompañada de las demás características esenciales que requiere un ganador.

Poder y resistencia.



A la conjunción satisfactoria de salud y capacidad muscular se le llama vigor físico, el cual se produce por medio de un correcto funcionamiento glandular y nervioso de los individuos. Este funcionamiento generalmente es de origen hereditario y puede ser conservado y aumentado por medio de una alimentación adecuada y cuidados esmerados. Se considera que, a su vez, el vigor físico es la fuente que produce tanto el poder como la resistencia, factores de vital importancia en el triunfo de nuestros gladiadores.

El poder de un gallo se manifiesta a través de su sistema muscular, pudiendo alcanzar diferentes niveles según las condiciones propias de cada individuo y del ambiente en que se haya desarrollado. Si queremos obtener gallos poderosos, de músculos fuertes, sanos y elásticos, es necesario proporcionales las condiciones adecuadas para que desarrollen satisfactoriamente su sistema muscular.

Si entendemos por el poder el tener fuerza y por vigor la fuerza física, entonces un gallo vigoroso implícitamente es poderoso y un gallo poderoso es forzudo. El poder de un gallo esta representado por la fuerza con que tira los golpes, esto es, la cantidad de fuerza que acompaña a la navaja en su viaje mortal. Esta fuerza suele alcancanzar grados extraordinarios que rayan en la exageración, como el de aquellos gallos que den un solo golpe decapitan a su adversario o los que son capaces de atravesar con la navaja tablas de relativo espesor, acto igualado por el impacto de una hacha manejada diestramente. Si usted no ha visto esto pensará que soy exagerado, pero créame que digo la verdad, y si no con el tiempo se convencerá.

El poder esta íntimamente ligado con la salud. Las condiciones adversas bajo las que se haya criado el gallo y cualquier enfermedad que padezca o haya padecido afectaran notablemente su poder. Recuerde lo que dice el proverbio: no puede haber gallos poderosos con una salud quebrantada.

En muchos países existe la creencia generalizada de que un gallo poderoso también es resistente. Nada mas erróneo. Una cosa es que el gallo sea poderoso y otra, completamente diferente, que tenga capacidad para mantener ese poder durante un tiempo prolongado, esto es, que tenga resistencia.

La resistencia esta constituida por la capacidad muscular de poder tirar golpes incesantemente y aguantar heridas sin sufrir gran decaimiento, gracias al mantenimiento de la energía inicial durante un tiempo prolongado.

La resistencia de un gallo se demuestra durante la pelea. Hay animales que después de solo hacer tres o cuatro tiros poderosos caen extenuados como si hubieran luchado media hora, mientras que otros tiran golpes incesantemente durante un tiempo prolongado y después de una pausa mínima regresa a la lucha tan recuperados como si apenas se iniciara la pelea.

La resistencia, por ser una cualidad hereditaria, se tiene desde el momento mismo del nacimiento. Bajo condiciones favorables se mantiene e intensifica, pero si las condiciones son adversas se merma sustancialmente, pudiendo llegar a desaparecer. Principalmente son dos las causas que perjudican severamente la resistencia: un mal funcionamiento glandular del animal y un desarrollo deficiente causado por mala alimentación, enfermedades, condiciones ambientales desfavorable, etc.

Al seleccionar sus sementales tome en cuenta el poder como un requisito importante, pero por fuerte que sea un gallo se le puede considerar inservible si no esta respaldado por la resistencia. Piense en ello y no se ponga en desventaja seleccionando reproductores deficientes en este aspecto.

 

Fuente: Su Majestad el Gallo de Pelea.

Última actualización el Lunes, 19 de Julio de 2010 17:40